Hace un tiempo corto, finales de los 90 y gran parte de este milenio, entrar a Betatonio y ver los estantes en hileras llenos de películas sobre el tapete azul, equivalía a la misma satisfacción de caminar hoy en día por los pisos oscuros de las discotecas buscando de primeras licor.
Cuaderno literario de prosemas, crónicas, anotaciones y textos sobre amores, fracasos, sueños y el vicio de mirar hacia el pasado. 2008 © Sucio Sofá MOE. Todos los Derechos Reservados
Analogías
- "Versos" (1)
- Amores y sucidad (1)
- Amores y suciedad (53)
- Analogías (16)
- Arte y música MOE (1)
- El pasado (10)
- Películas y libros (17)
- Poesía e intentos de poesía (1)
martes, 5 de febrero de 2013
lunes, 14 de enero de 2013
Ron Blanco 1:24 am
Corazón, perdoname por tenerte aquí atrapado, viviendo para mi....No tienes ventanas, y cuando me invento una para ti y la abro, te das cuenta que el paisaje también es inventado. Pero aunque yo sí vea paisajes reales, no puedo recorrerlos porque mis movimientos también son un invento...Perdoname.
domingo, 23 de diciembre de 2012
A veces muero a medias
"....yo tampoco duermo y cuando uno no duerme,
tampoco vive. Tengo la impresión de que no voy a vivir mientras
existas, de que no viviré mientras vivas" Matador, Pedro Almodovar
No se puede disfrutar de la muerte muerto, en cambio los que matan si pueden disfrutar matando, porque viven la muerte de los otros. Pero con el sueño la cosa se adhiere a la muerte como tal, como si mataramos a nuestro otro yo, ya que estamos en un estado que nos permite observar y sentir esa idea...Allí la muerte se recrea sin el estorbo de la consciencia.
Sería posible amar la muerte de quien amara en vida? y, Por qué habría de confiar en que el otro disfrutará de mi muerte si el también muere? Pero puede ser en cambio, que el amante que dice que daria la vida por su amor solo esté esperando a que sea el otro quién asuma ese papel, pero que en vez de muerto, represente una muerte y que ésta sirva para engrandecer su ego.
Al amor lo pudren las palabras y el robo de grandes y esquivos conceptos. Romeo y Julieta, son una silueta generosa, porque adornaron gratuitamente un espacio arquitectónico, tocando fibras poéticas en la sociedad y fuera de eso, ocuparon cerebros pos modernos que no hacen sino repetir e idealizar sin caminar para comprobar, sin cargar con pestes letales ni prohibiciones.
Es por eso que es más fácil amar la muerte en sueños porque con la compañía de la vida vamos dudando de ella y conociendola a medias desde el cerrojo de nuestro sistema nervioso central y con los oidos de la inmaduréz. En el momento de despertar, no siento un nacimiento, podría decirse al contrario, que es el momento en el que la muerte se comunica a gritos porque mis ojos, abiertos con torpeza, comienzan a extrañar ago que se perdió en los sueños. Siento que es su confesión; me dice que siempre será un placer haberme conocido.
jueves, 25 de octubre de 2012
Otra vez de vuelta
2:48 am, ESPN...Transmitían beisbol. Recordé la arena marrón de la cancha de softball del Parque el Salitre en las vacaciones de mitad de año de 1996. Mi papá yéndose o quedándose para verme jugar, ya no recuerdo. En el calentamiento le daba quince vueltas a la cancha y aunque me lamentaba por el cansancio seguía corriendo torpemente para disminuir los gritos del profesor.
Luego, nos sentábamos para escuchar las explicaciones sobre las señales que el catcher le tenía que dar al pitcher que consistía en múltiplos. Yo agachaba la cabeza negándome a hacer el ejercicio. En esos minutos eternos, pese a que yo seguía viendo el cielo azul, un recuerdo se cayó o surgió del infierno; el mundo seguía e iba a seguir con o sin mi a las buenas o a las malas como sucedió en ese salón de clases sin nadie a mi lado y con mis lágrimas empapando el cuaderno en el que solo veía números escritos con un lápiz sin tajar y una profesora que con una paciencia reforzada aguardaba mis deberes.
Luego, nos sentábamos para escuchar las explicaciones sobre las señales que el catcher le tenía que dar al pitcher que consistía en múltiplos. Yo agachaba la cabeza negándome a hacer el ejercicio. En esos minutos eternos, pese a que yo seguía viendo el cielo azul, un recuerdo se cayó o surgió del infierno; el mundo seguía e iba a seguir con o sin mi a las buenas o a las malas como sucedió en ese salón de clases sin nadie a mi lado y con mis lágrimas empapando el cuaderno en el que solo veía números escritos con un lápiz sin tajar y una profesora que con una paciencia reforzada aguardaba mis deberes.
Después, con los ojos clavados en el pasto, que ya no era pasto sino un parche negro de vergüenza, captaba cómo los demás muchachos resolvían sin espera los múltiplos del número que el profesor pedía, pero mis demonios no me permitían evocar ni un gramo de practicidad en la mente. El miedo me abrazaba y el profesor ya no desataba sus gruñidos en mi.
Mi papá, con camisa y corbata, y un periódico que leía, parecía echar curiosas miradas al campo de juego. Sé que se daba cuenta que yo tenia pavor, que el mundo me pesaba; las señales, los códigos, las palabras....El sabía que yo estaba lejos, queriendo jugar softball pero lo suficientemente débil para desistir e irme a mi cuarto a pintar en mis cuadernos con los ojos muy cerca de las hojas.
¿Cómo una simple transmisión de un partido de beisbol puede llevarme de vuelta a tantas cosas? Nickelodeon en 1996 constituía lo que hoy en día es el aguardiente para mi; una falsa motivación. Quise jugar softball porque alguna vez lo vi en un programa en ese canal y en la vida real fue muy diferente. Pedí perdón al cielo azul por no haber estado a su altura y no haber interpretado una sonrisa valiente. Ahora, todas las imágenes remiten y constituyen analogías... Quisiera desconectar todo...Las visiones son atrevidas.
¿He vuelto al origen? Esta madrugada, la ranura que dejó la cortina mal cerrada me hizo dudar... Acostada soy alguien que escucha a sus propios demonios y que le abre las puertas a las preguntas que por más sentido que les quiera dar, siguen en su burbuja maldita. Una televisión interiorizada en un camino de herradura y unos ojos que por más que se esfuerzan para no ver, se abren y recuerdan. Recuerdo eso, los recuerdos. Los deseos son la capacidad de ver. La arena café cobija los curriculum vitae. La bola de beisbol; lo que a veces deseo. Mi papá; la ranura de la cortina. Yo; yo...Qué triste, y tan corta la palabra "yo"...
Todo aquí se trata de símbolos, de cosas que remiten a escenas poco gratas del pasado, y éstas en vez de transformarse dentro de ese pasado, son estáticas ( es al revez de lo que pasa con los deseos de cosas bonitas que ya pasaron) Son imágenes fijas y que hoy en día las transformo a lo que quiero pero que por lo general solo se pueden transformar en el presente como un dolor más profundo y nunca como algo bonito.
martes, 23 de octubre de 2012
Distancias y encuentros
Reinventaría y reevaluaría mediocremente mi existencia, pero creo que es necesaria la distancia. Por ejemplo, ningun pintor podría hacer buenas cosas si no se mantiene lejos del lienzo y podría decir que aun así hay engaños de la mente sin que necesariamente se llame impresionismo.
Para esa revaluación, quisiera poder reproducir un deseo que tiene sus cimientos en el pasado. Tener cerca lo que perdí o nunca he tenido supone en cierto modo una distancia abismal. Físicamente es un enfrentamiento que tendría que tener un escenario a ojos cerrados. No pretendo citar la trama de la película rusa Solaris, pero sí hacer un planteamiento inspirado en esta.
Primero, de dónde salen los sentimientos si no son desde algo cuya ciencia ha sido incapaz de comprobar?.... Las sensaciones químicas son una respuesta a una existencia física, pero los ojos consumen imágenes que también son transportadas al plano intangible. Cuando se apaga un deseo revive la existencia de lo que la gente llama "amor", tal vez, pero prefiero no tener certezas.
Mi papá. Supongamos que nunca haya nacido gracias a el, pero que aun así su amor haya sido incondicional como realmente lo fue; supone un sentimiento que se generó a partir de hechos visibles, de recolecciones de la memoria. El amor, seria una experiencia a partir de los ojos. Pero qué hay de los ciegos? Sucede que imaginan y la imaginación es una experiencia visual. Cómo se reproduciría entonces lo que se perdió para replantear imaginarios?
Si traigo a mi mente a alguien que quise o a un acontecimiento que me generó alegría, estoy reproduciendo exactamente lo que eso fue, o estoy recordando y reinventando lo que eso fue de verdad?., La experiencia del amor y esa visión motivada por el "amor" tiene cambios constantes. Dónde queda el enfrentamiento y la evaluación? En inventar, en cambiar.
Al parecer la mente necesita de distorsiones porque los recuerdos y los deseos no son estáticos, pero algo sorprendente a mi parecer, esque lo que recolectamos en el presente de ese concepto del amor, sí es estático.
viernes, 31 de agosto de 2012
Jugarretas y tortugas
Lo peor del odio, no es el hecho de sentirlo, sino no saber qué es lo que se odia, o más tonto aún: creer que se odia cuando tan solo es un chillido tierno de debilidad tener un objetivo o un blanco, así sepa de dónde viene. Cuando siento esos "odios" diviso el momento en el que me di cuenta que ya no estaban las valijas. Si alguna vez veo algo que creo haya estado dentro de las valijas, lo voy a manchar sin antes haber buscado las valijas.
La tristeza....ah! si, ella...Yo he sido triste desde esa mañana de 1991, cuando me di cuenta que tenía puesto encima un distintivo y una carcasa para vivir en sociedad. Cuando escapé con una tortuga ninja en la mano para esconderme en el rodadero gris de cemento porque allá "donde era el recreo" estaban los machitos con sus juegos legítimos y las princesas avergonzadas porque sus cucos "se vieron".
La tristeza....ah! si, ella...Yo he sido triste desde esa mañana de 1991, cuando me di cuenta que tenía puesto encima un distintivo y una carcasa para vivir en sociedad. Cuando escapé con una tortuga ninja en la mano para esconderme en el rodadero gris de cemento porque allá "donde era el recreo" estaban los machitos con sus juegos legítimos y las princesas avergonzadas porque sus cucos "se vieron".
De ese odio y de esa tristeza han quedado miedos, por no saber quién seré al despertar al otro día. Por eso Marcela amenaza con irse lejos y con poner en el lugar de ella al feto de ese odio. Ese feto será será inútil, incapáz de mandar a todos a la mierda. Será un feto con odio, pero con cara de ternura. Un feto listo para caminar a ritmo de muchos, pero también listo para quemar su corazón de manera que la idea del " futuro" sea sólo un discurso para contentar a los seres que lo quieren...Ese feto sabe que el futuro es una consecuencia genuina de este presente que es un caldero en el que ese feto viviría confundido, y tostado por el sol que dice amarlo, pero que se va a las seis de la tarde y que casi siempre no regrasa al otro día, ni al siguiente. Un feto que dada la magnitud de su miseria se inventará al otro día estar feliz para que Marcela regrese y se quede engañada y al cabo de unas horas, desilusionada de sí misma y de ese feto que sabe que al fin de cuentas es ella misma.
Marcela es incapáz de poner en su lugar a alguien que amortigue pesos y que sea tan grande como la idea de vivir. En resumidas cuentas nunca he sido capáz de mandar todo al carajo, pero así mismo pretendo poner en mi lugar a un ser que tampoco será capáz. El odio impide que uno pueda escojer reemplazos racionalmente. El odio impide que uno lo pueda describir a el mismo. Uno puede sentir odio, pero no describirlo. El odio no sólo es ese deseo de destruir y de despreciar con crueldad, el odio es también la impotencia de no ver con claridad los lugares en donde la tristeza dejó cultivos de fragilidad.
miércoles, 1 de agosto de 2012
Saludos, maestra
A esta hora hay espíritus que se pasean por mi cuarto.... No
creo que vengan desde dentro mío, más bien creo que justo en el momento que los veo, se
interponen ante mi sonidos y visiones que sí vienen desde dentro mío y que
hacen que no les escuche la voz y ni los pueda divisar tal como son.
Pienso en los testigos de estas horas. Yo estoy de pie en la ceremonia, pero no se cuántos más estén participando. Me duele la cabeza y trato de dormirme viendo la minúscula luz roja del interruptor. Enciendo la luz porque prefiero imaginar de esa manera a los maestros porque se que a diferencia de los espíritus, ellos sólo toman forma desde el miedo a la luz del interruptor.
Lo que más me desespera, es que a esta hora no hay respuestas. Dicen que se necesita de calma y silencio para encontrar respuestas, pero no es cierto. ¿Cómo pueden haber respuestas en la hora que muchos tratan de terminar trabajos, o en la hora en la que el cerebro demanda actividad regenerativa?...Esta incertidumbre desemboca en la creación...Invento una respuesta porque mi cabeza es el único día hábil de esta madrugada en la que no debería estar gastando luz. Ellos están ahí y su maestro los hace esperar. ¿Qué les digo?..
Los espíritus cumplen con su deber o mejor dicho ven que la raíz dio un fruto...Saben que nadie sobrevive a la duda, al desespero y por eso inventamos. Así es, me consuelo inventando, sobrevalorando los mandatos del futuro a sabiendas que me he jactado de despreciarlo....Los maestros se irán a las 4:00 de la madrugada, pues el día es largo y hay que madrugar. Generalmente, cuando despierto con el ruido de la aspiradora, con los taladros de la obra vecina, no me percato de que el ritual de horas antes me hizo creer otra vez en ti o en tu idea...
Inconscientemente mientras duermo luego de que el sol se asoma, te estoy queriendo con risas y cansancio, con la rabia de la cotidianidad. Enferma de imaginarte, enferma de tu idea, de no poderte ver, ya lo dije, por los sonidos y visiones. Me encantaría vivirte como lo que eres...pero tan solo puedes ser lo que tus dedos me hicieron creer que eras.
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