jueves, 25 de octubre de 2012

Otra vez de vuelta

2:48 am, ESPN...Transmitían beisbol. Recordé la arena marrón de la cancha de softball del Parque el Salitre en las vacaciones de mitad de año de 1996.  Mi papá yéndose o quedándose para verme jugar, ya no recuerdo.  En el calentamiento le daba quince vueltas a la cancha y aunque me lamentaba por el cansancio seguía corriendo torpemente para disminuir los gritos del profesor.

Luego, nos sentábamos para escuchar las explicaciones sobre las señales que el catcher le tenía que dar al pitcher que consistía en múltiplos. Yo agachaba la cabeza negándome a hacer el ejercicio. En esos minutos eternos, pese a que yo seguía viendo el cielo azul, un recuerdo se cayó o surgió del infierno; el mundo seguía e iba a seguir con o sin mi a las buenas o a las malas como sucedió en ese salón de clases sin nadie a mi lado y con mis lágrimas empapando el cuaderno en el que solo veía números escritos con un lápiz sin tajar y una profesora que con una paciencia reforzada aguardaba mis deberes.

Después, con los ojos clavados en el pasto, que ya no era pasto sino un parche negro de vergüenza, captaba cómo los demás muchachos resolvían sin espera los múltiplos del número que el profesor pedía, pero mis demonios no me permitían evocar ni un gramo de practicidad en la mente. El miedo me abrazaba y el profesor ya no desataba sus gruñidos en mi. 

Mi papá, con camisa y corbata, y un periódico que leía, parecía echar curiosas miradas al campo de juego. Sé que se daba cuenta que yo tenia pavor, que el mundo me pesaba; las señales, los códigos, las palabras....El sabía que yo estaba lejos, queriendo jugar softball pero lo suficientemente débil  para desistir e irme a mi cuarto a pintar en mis cuadernos con los ojos muy cerca de las hojas.


¿Cómo una simple transmisión de un partido de beisbol puede llevarme de vuelta a tantas cosas? Nickelodeon en 1996 constituía lo que hoy en día es el aguardiente para mi; una falsa motivación. Quise jugar softball porque alguna vez lo vi en un programa en ese canal y en la vida real fue muy diferente. Pedí perdón al cielo azul por no haber estado a su altura y no haber interpretado una sonrisa valiente. Ahora, todas las imágenes remiten y constituyen analogías... Quisiera desconectar todo...Las visiones son atrevidas.

¿He vuelto al origen? Esta madrugada, la ranura que dejó la cortina mal cerrada me hizo dudar... Acostada soy alguien que escucha a sus propios demonios y que le abre las puertas a las preguntas que por más sentido que les quiera dar, siguen en su burbuja maldita. Una televisión interiorizada en un camino de herradura  y unos ojos que por más que se esfuerzan para no ver, se abren y recuerdan. Recuerdo eso, los recuerdos. Los deseos son la capacidad de ver. La arena café cobija los curriculum vitae. La bola de beisbol; lo que a veces deseo. Mi papá; la ranura de la cortina. Yo; yo...Qué triste, y tan corta la palabra "yo"...

Todo aquí se trata de símbolos, de cosas que remiten a escenas poco gratas del pasado, y éstas en vez de transformarse dentro de ese pasado, son estáticas ( es al revez de lo que pasa con los deseos de cosas bonitas que ya pasaron)  Son imágenes fijas y que hoy en día las transformo a lo que quiero pero que por lo general solo se pueden transformar en el presente como un dolor más profundo y nunca como algo bonito.

martes, 23 de octubre de 2012

Distancias y encuentros

Reinventaría y reevaluaría mediocremente mi existencia, pero creo que es necesaria la distancia. Por ejemplo, ningun pintor podría hacer buenas cosas si no se mantiene lejos del lienzo y podría decir que aun así hay engaños de la mente sin que necesariamente se llame impresionismo. 

Para esa revaluación, quisiera poder reproducir un deseo que tiene sus cimientos en el pasado. Tener cerca lo que perdí o nunca he tenido supone en cierto modo una distancia abismal. Físicamente es un enfrentamiento que tendría que tener un escenario a ojos cerrados. No pretendo citar la trama de la película rusa Solaris, pero sí hacer un planteamiento inspirado en esta. 

Primero, de dónde salen los sentimientos si no son desde algo cuya ciencia ha sido incapaz de comprobar?.... Las sensaciones químicas son una respuesta a una existencia física, pero los ojos consumen imágenes que también son transportadas al plano intangible. Cuando se apaga un deseo revive la existencia de lo que la gente llama "amor", tal vez, pero prefiero no tener certezas.

Mi papá.  Supongamos que nunca haya nacido gracias a el, pero que aun así su amor haya sido incondicional como realmente lo fue;  supone un sentimiento que se generó a partir de hechos visibles, de recolecciones de la memoria. El amor, seria una experiencia a partir de los ojos.  Pero qué hay de los ciegos?  Sucede que imaginan y la imaginación es una experiencia visual.  Cómo se reproduciría entonces lo que se perdió para replantear imaginarios?

Si traigo a mi mente a alguien que quise o a un acontecimiento que me generó alegría, estoy reproduciendo exactamente lo que eso fue, o estoy recordando y reinventando lo que eso fue de verdad?., La experiencia del amor y esa visión motivada por el "amor" tiene cambios constantes. Dónde queda el enfrentamiento y la evaluación? En inventar, en cambiar. 

Al parecer la mente necesita de distorsiones porque los recuerdos y los deseos no son estáticos, pero algo sorprendente a mi parecer, esque lo que recolectamos en el presente de ese concepto del amor, sí es estático.





viernes, 31 de agosto de 2012

Jugarretas y tortugas

Lo peor del odio, no es el hecho de sentirlo, sino no saber qué es lo que se odia, o más tonto aún: creer que se odia cuando tan solo es un chillido tierno de debilidad tener un objetivo o un blanco, así sepa de dónde viene.  Cuando siento esos "odios" diviso el momento en el que me di cuenta que ya no estaban las valijas. Si alguna vez veo algo que creo haya estado dentro de las valijas, lo voy a manchar sin antes haber buscado las valijas.

La tristeza....ah! si, ella...Yo he sido triste desde esa mañana de 1991, cuando me di cuenta que tenía puesto encima un distintivo y una carcasa para vivir en sociedad. Cuando escapé con una tortuga ninja en la mano para esconderme en el rodadero gris de cemento porque allá "donde era el recreo" estaban los machitos con sus juegos legítimos y las princesas avergonzadas porque sus cucos "se  vieron".

De ese odio y de esa tristeza han quedado miedos, por no saber quién seré al despertar al otro día. Por eso Marcela amenaza con irse lejos y con poner en el lugar de ella al feto de ese odio. Ese feto será será inútil, incapáz de mandar a todos a la mierda.  Será un feto con odio, pero con cara de ternura.  Un feto listo para caminar a ritmo de muchos, pero también listo para quemar su corazón de manera que la idea del " futuro" sea sólo un discurso para contentar a los seres que lo quieren...Ese feto sabe que el futuro es una consecuencia genuina de este presente que es un caldero en el que ese feto viviría confundido, y tostado por el sol que dice amarlo, pero que se va a las seis de la tarde y que casi siempre no regrasa al otro día, ni al siguiente.  Un feto que dada la magnitud de su miseria se inventará al otro día estar feliz para que Marcela regrese y se quede engañada y al cabo de unas horas, desilusionada de sí misma y de ese feto que sabe que al fin de cuentas es ella misma.  

Marcela es incapáz de poner en su lugar a alguien que amortigue pesos y que sea tan grande como la idea de vivir. En resumidas cuentas nunca he sido capáz de mandar todo al carajo, pero así mismo pretendo poner en mi lugar a un ser que tampoco será capáz. El odio impide que uno pueda escojer reemplazos racionalmente. El odio impide que uno lo pueda describir a el mismo. Uno puede sentir odio, pero no describirlo. El odio no sólo es ese deseo de destruir y de despreciar con crueldad, el odio es también la impotencia de no ver con claridad los lugares en donde la tristeza dejó cultivos de fragilidad.



miércoles, 1 de agosto de 2012

Saludos, maestra

A esta hora hay espíritus que se pasean por mi cuarto.... No creo que vengan desde dentro mío, más bien creo que justo en el momento que los veo, se interponen ante mi sonidos y visiones que sí vienen desde dentro mío y que hacen que no les escuche la voz y ni los pueda divisar tal como son.

Pienso en los testigos de estas horas. Yo estoy de pie en la ceremonia, pero no se cuántos más estén participando. Me duele la cabeza y trato de dormirme viendo la minúscula luz roja del interruptor. Enciendo la luz porque prefiero imaginar de esa manera a los maestros porque se que a diferencia de los espíritus, ellos sólo toman forma desde el miedo a la luz del interruptor.

Lo que más me desespera, es que a esta hora no hay respuestas. Dicen que se necesita de calma y silencio para encontrar respuestas, pero no es cierto.  ¿Cómo pueden haber respuestas en la hora que muchos tratan de terminar trabajos, o en la hora en la que el cerebro demanda actividad regenerativa?...Esta incertidumbre desemboca en la creación...Invento una respuesta porque mi cabeza es el único día hábil de esta madrugada en la que no debería estar gastando luz. Ellos están ahí y su maestro los hace esperar. ¿Qué les digo?..

Los espíritus cumplen con su deber o mejor dicho ven que la raíz dio un fruto...Saben que nadie sobrevive a la duda, al desespero y por eso inventamos. Así es, me consuelo inventando, sobrevalorando los mandatos del futuro a sabiendas que me he jactado de despreciarlo....Los maestros se irán a las 4:00 de la madrugada, pues el día es largo y hay que madrugar. Generalmente, cuando despierto con el ruido de la aspiradora, con los taladros de la obra vecina, no me percato de que el ritual de horas antes me hizo creer otra vez en ti o en tu idea...

Inconscientemente mientras duermo luego de que el sol se asoma, te estoy queriendo con risas y cansancio, con la rabia de la cotidianidad.   Enferma de imaginarte, enferma de tu idea, de no poderte ver, ya lo dije, por los sonidos y visiones. Me encantaría vivirte como lo que eres...pero tan solo puedes ser lo que tus dedos me hicieron creer que eras.


lunes, 25 de junio de 2012

Un sueño cualquiera


Otro sueño que no puedo describir.... Pero lo intentaré.  

Estaba con un grupo de gente entre los 23 y 30 años.  Tenían  ropa bonita, sucia y oscura. Sus caras estaban perplejas y distraidas. Pensaban en un proyecto. Era de noche y  el líder nos pidió observar el cielo o la fachada de una casa y evocar una frase en inglés de algo que nos inspiraran esas visiones. Yo no entendía el punto de lo que el muchacho quería decir...Le pregunté en inglés mis dudas.  El hizo cara de incomodidad, pero me resolvió la duda.

Fuimos a otro lugar dentro de la casa y el líder entró a alguien que no veíamos. Una voz de de un hombre proveniente de Europa, tal vez Inglaterra, con una voz demacrada pronunció: "it's ok!"...Esas palabras accionaron un juego visual intimidante.  La casa  se descompuso en planos, en imágenes tan quietas que ellas mismas reclamaban su lugar pasándose por mis ojos, y a continuación una melodía punzante nos invadió. Era como un instrumento de viento agudo y fuerte...Fue como si esas palabras hubieran iniciado una obra trágica de teatro...Los muchachos no se alteraron, seguían practicando el ejercicio con sus sonrisas habituales. El sonido se asemejó al de un amplificador prendido que se encuentra al lado de un instrumento conectado a el...Desperté de un salto.


Como casi todos los sueños, bello e imposible para el mundo de las palabras y los hechos.

miércoles, 20 de junio de 2012

"Te dejo a ti primero"

Son los últimos minutos de las noches en las que antes hubo música, trago, risas, etc....Todos preparándose para el sueño y con las chaquetas bien puestas dejándose impregnar del olor de la coginería del carro ... Pero el frío a veces es tan insignificante cuando hay dos miradas en los puestos de adelante que tratan de obedecer a bostezos y a encojimientos..El momento perfecto...La intimidad que es como el broche de oro luego de una noche con los amigos del alma.

Minutos antes: el afán, el deseo, y el romanticismo que se retienen en un comportamiento de serena amabilidad "hagamos de cuenta que lo único que quiere hacer cada una es irse a las respectivas camas".  Automáticamente, los que están alrededor pasan a ser fichas de Parqués de un juego que ya terminó, y que necesitan ser removidas del tablero y ser metidas en sus bolsitas. La última ficha ya se metió.

"Chao Marce, te cuidas" y mi imaginación atrevida y melancólica no se acciona en el momento en el que estoy fuera del carro, sino en los minutos previos, porque estoy en el espacio que va a estar sin mi, porque veo la preparación del escenario, la utilería, y los actores que están nerviosos sin poder siquiera ensayar porque piensan que lo que fue fue....

A veces suenan cassetes o emisoras que escupen música que necesariamente tiene que sonar en mi memoria días posteriores y que se me clavará en lo más profundo de mi resentimiento y de mi desolación...."Chao, se cuidan. Gracias. Besitos"

Allá está mi amante o mi ilusión, besando a su amor y luego pondrá su cabeza en la almohada de la que no quiere zafarse el recuerdo del sabor de toda su piel. Yo pondré mi cabeza en mi almohada pensando que mañana será otro día...

martes, 12 de junio de 2012

Filosofando con el poder

Y así fue como Winston Smith recibió el tiro en la nuca.. Nunca supo cuánto tiempo pasó, porque no importaba, de igual forma su cerebro fue purificado. 

Como galletas Milo, de esas aptas para empezar el día, sino que yo me adelanté.  Es la 1:45 am,  hace media hora cerré el libro. No puedo dormir porque dormí toda la tarde y segundo, porque trato de hilar ese terrorífico mundo que ilustra Orwell con mi vida cotidiana. Comparando, nada es igual, pero pienso en la posibilidad de aplicar ciertos pensamientos en torno a mis debilidades.  Le apunto a las debilidades porque no siempre estas son satisfactorias, así que el concepto de "poder"será el invitado a mi cerebro en los próximos días ( espero que ese concepto tampoco sea conciente del tiempo que pasará estando dentro de mi).

Yo he ejercido poder en los video juegos; en los perros grandes y necios que he sacado a pasear y que atentan contra mi vida por semejantez halonazos que dan. Diciendole a mi mamá por el celular que yo veré a qué horas llego a la casa...etc. Pero a ese ente jamás lo he puesto a trabajar con Marcela. Pienso que muchos creemos que dentro nuestro gobierna solo la idea de nosotros mismos. Creemos que al ser una identidad, es necesario, que algo externo a nosotros sea el que tome el mando de ejercer poder, porque el poder significa control.

Ya lo he dicho. El poder es esa facultad para controlar un impulso, sea físico o emocional, para ejercer una acción que pueda desembocar en hechos no satisfactorios.  . ¿ Qué pasaría si yo ejerciera poder en mí misma? o mejor, cambio la pregunta, ¿quién es la otra conciencia dentro de mi que vería necesario ejecutar el poder? Winston nunca pudo olvidar, proque el último recuerdo que tuvo fue de su infancia, de un escenario agradable con su mamá y su hermana. Pero, el no decidió recordar. Fue algo que pasó por su mente, como los transeúntes que pasan por al lado de un supermercado. No tuvo poder sobre ese recuerdo.

La cosa se complica, pero sigue siendo posible.  Los retazos del pasado, debilitan al poder. Entrelazo imágenes, escenas agradables de un tiempo mejor y las traigo a mi corazón para que sirvan como mecanismo de debilidad.  Cuando no hay conciencia, de igual manera esos retazos vienen y nutren la ilusión y activan así mismo la imaginación, acto seguido, actuo porque creeo que conseguiré ese algo y acontinuación, caigo lento o rápido al piso, a esas baldosas metafóricas que emulan la frialdad de las reales. El poder es en esas ocasiones, el celador perezoso que no se da cuenta a qué horas se entraron los ladrones a un apartamento. Los actos inconcientes son ráfagas y saben qué es lo peor ? que tienen poder en sí mismos.

Ahora la dificultad se triplica, no sólo necesito ejercer el poder en mi misma, sino que necesito quitarle el poder a los actos inconcientes e insitntivos. Pero ellos son más rápidos, porque actuan bajo las entrañas del corazón. 

Decidir no basta, poque cuando se decide terminar con algo o ponerle freno a algo así sea temporalmente, no se está teniendo una convicción. Hay quienes abandonan sus ideas o su hogar por obligación, más no porque sientan la necesidad.....Necesidad....Si yo necesito una cobija, es para que no sienta frío....Pero entonces, quién acoge a quién ? el poder a la necesidad, o viceversa? 

Creo que hay algo claro.  Se tiene una idea y al ser una idea esta aplastaría la rapidéz de la llegada de un instinto emocional, luego se tiene que adoptar o bautizar ese otro yo que otorgue poder sobre mi yo conciente y una vez esto se logre, la necesidad surgirá por si sola y cuando despierte, lo que queremos que termine, terminará.

...y si esa idea, no viene desde mi corazón? 

Pongo un punto aparte confundido pero decidido.